VIDEOS

Loading...

domingo, 6 de septiembre de 2015

Vacuna Contra El Dolor

A La Memoria De 
Enrique Garcia-Ochoa Ruiz



No sé si la eternidad se acabará algún día,
ni sé si después de éste Dios vendrá otro
que haga un mundo nuevo, mejor y diferente
donde por fin alguien haya encontrado la vacuna contra la muerte.

No sé si más allá del sol y la luna habrá vida,
ni sé si el Reino de las pequeñas cosas esta vez durará para siempre,
dicen que sí, que existe un lugar al que llamamos cielo
al que van todos aquellos que se han ido,
que nada se ha perdido,
y que las voces que un día quedaron afónicas
volveremos a oírlas de nuevo
susurrando palabras de amor en nuestros oídos.

No sé a dónde va la sangre cuando se seca,
ni sé si las heridas abiertas serán sólo un mal recuerdo
y el viento de la gloria soplará
apagando el trueno de esta tormenta de sombras.

Solo sé que la esperanza nunca se agota
y que la fe mantiene a salvo las fuerzas 
para seguir vivo al final del camino,
el último traje que viste la luz está hecho a medida,
ligero como una nube, puro como la nieve recién caída,
su manto de silencio es el mejor abrigo para el alma
cuando emprende viaje a su última morada.

***
**
*

2 comentarios:

Marinel dijo...

Cuán dolorosa es la partida definitiva de alguien apreciado, querido y/o admirado...
Hermoso poema a su memoria.
Un abrazo.

Raúl Lázaro Manzano dijo...

Sí, es doloroso perder a un hijo con toda la vida por delante, gracia Marinel, un saludo